sábado, 24 de julio de 2010

Segundo semestre

Ya un poco más maduro y con la ansiedad de un nuevo semestre aquel 1º de febrero de 2010, a una hora desconocida para mí, lo confieso, las 6:00 A.M llegaba a mi facultad del alma, a la primera clase. Ocurrió entonces que fuimos llevados al nuevo bloque de bioquímica al salón 102 y Jaime Pérez, el profesor titular de AUR, quien a propósito no pude entender si era gay o no, dió formalmente como iniciadas las clases del curso. luego en ese mismo día pero a las 8:00 A.M llegó la presentación del profe de metabolismo y endocrinología I, creo que se llamaba Carlos, lo cierto es que le decían el exitoso. Días después, y tal como se presagiaba se empezaba a notar el estrés causado por el estricto e inquisidor profesor Artenio Bogallo, quien pusó a más de uno en jaque, pero para mí ha sido de los profes más tesos que he tenido; el tiempo pasó y pasé ambos cursos tranquilamente, y luego al entrar a Neurociencias, el semestre se tornó muy interesante aunque me gustó mucho más endocrino.

Ya en el ocaso del semestre y habiendo consolidado amistades y dejando atrás esas angustias depresivas que me intranquilizaban, me tomé un poco con más calma mi vida. Finalizando el semestre formamos un equipo de futbolito y recuerdo que jugabamos contra los de endocrino en cancha sintética, y siempre les ganábamos la apuesta previa de quien sería el ganador; en una ocasión con lo que ganamos nos fuimos demasiado contentos para la famosa "Mocha" de remate, y compramos una garrafa de Guarito y pasamos un buen rato(éste fue el día en el que Chosky peleó con el man de 10º, jaja) el Ultimo día jugamos y apostamos contra los de endocrino, y como de costumbre ganamos y ya en medio de esa noche fuimos a bolos junto con unas amigas y luego rematamos en la casa del loco de "Juanjo", donde bailamos tomamos, y la verdad se pasó muy bueno.
Tal como en 1º, la despedida de 2º fue en una finca, pero esta vez en sopetrán y con muchas más comodidades que en la primera. En la tarde piscineamos un rato, tomamos fotos y en la noche comenzó la verdadera fiesta, primero hicimos un super asado con carnita de res y luego choricitos, luego comenzamos a tomar Aguardiente sin escrúpulos, y lo confieso, fui de los que más me emborraché, y fue eso lo que en medio de mis trovas picantes de aquella noche dije e hice cosas que no las debí hacer en ese momento, en fín, la finca dejó buenos recuerdos, en especial ese cunado casi todos nos metimos a la piscina a la 1 de la mañana en medio de la lluvia. Y hasta aquí lo que viví en segundo semestre de medicina.

miércoles, 13 de enero de 2010

Primer semestre

Todo comenzó aquel 6 de julio de 2009; recuerdo que fue un día absolutamente soleado, llegué a la hora justa, yo lucía una camiseta morada de Jef, un jean oscuro y unos tenis blancos. Reconozco la ansiedad e inmadurez con la que al entrar a la facultad de medicina en mi primer día, preguntaba donde carajos quedaba el auditorio, mientras la mirada perturbadora de los de semestres más avanzados me cubría.
Sentado en las frívolas butacas de la Universidad sucedieron los rituales propios del primer día de clase: la presentacion del decano, de los coordinares de la facultad, de las normatividades y bla, bla ,bla...sin embargo, lo reconozco mi corazón latía fuertemente porque aquél día, aquel 6 de julio empezaba a delinear el rumbo de mi vida, empezaba a cumplir mi sueño luego de tanto luchar, de tanto insistir. Bajo los efectos narcóticos de dicha felicidad y aún mientras se dirigía aquel decano soberbio montado en ese atril inspirando esa lucidez verbal de persona solemne por mi mente pasaban recuerdos fugaces de momentos especiales que me marcaron y tambien pensaba en que a partir de aquel día mi vida iba de un modo u otro a cambiar. la primera semana fue la inducción, la segunda de nivelación con temas de química. sucedió entonces que en el primer parcial, me fue como a los perros, pero la verdad fue lo que mejor me ocurrió ya que a partir de ahí me di cuenta de que tenía que esutiar más y de una mejor forma. el semestre transcurría y mis pensamientos solo estaban fijos en la siempre pertrbadora ma teria de Biología I. Al final, y luego de mucha angustia pasé la meteria raspada, y aunque no fué mi mayor orgullo del semestre sirvió para entender que la universidad es otro mundo que corre a un ritmo muy veloz y que es necesario estar a dicho ritmo.
Y para rematar semestre con mis amigos, nos embriagamos en la mocha y al siguiente día llegó la hora de la finca en "la casa en el aire" en Barbosa; se pasó muy bueno, recuerdo que dormí poco y muy mal porque estaba demasiado insolado, no tomé licor, mis amigos sí, tomaron tequila y pues la verdad en aquella finca entendí que unos de los mayores placeres de la vida era estar acompañados de los amigos verdaderos.